Marta Agraz, Directora de Comunicació del CAFBL
El cambio climático ya no es una idea lejana: aumento de las temperaturas, lluvias más intensas, olas de calor o frío extremo… Todo esto afecta directamente a los edificios, que deben ser más eficientes y resistentes para mantener el confort de las personas que viven en ellos.
Los edificios son responsables de un 36-40% del consumo energético total y emiten aproximadamente un 36% de los gases de efecto invernadero en Europa, siendo uno de los principales focos de emisiones relacionadas con la energía. Además, el 75% de los edificios de la Unión Europea siguen sin ser eficientes desde el punto de vista energético.
- Directiva (UE) 2024/1275 del Parlament Europeu i del Consell, de 24 d’abril de 2024, relativa a l’eficiència energètica dels edificis -
Pequeñas acciones, grandes resultados
Para hacer las viviendas más eficientes, hay que actuar en diversas áreas: aislamiento, climatización, agua, electricidad y hábitos diarios. El administrador de fincas puede ayudar a gestionar algunas de estas medidas, que marcarán la diferencia si se hacen de manera constante y coordinada.
- Aislamiento y protección térmica
- Persianas y cortinas: Cierra completamente durante las horas de más sol en verano (entre las 11h y las 17h) para reducir hasta un 30% la carga térmica interior; en invierno, ábrelas para aprovechar el calor solar pasivo.
- Aislantes térmicos: Si el edificio lo permite, se puede proponer instalar aislantes en fachadas o techos (como poliestireno expandido o lana de roca), que pueden ahorrar un 20-40% en calefacción y aire acondicionado.
- Ventanas eficientes: Sustituye vidrios simples por dobles con baja emisividad (Low-E) para mantener el calor en el interior en invierno y fuera en verano.
- Climatización inteligente
- Termostatos programables: Mantén 19-21°C en invierno y 25-27°C en verano; cada grado de más puede aumentar el consumo un 7-10%.
- Mantenimiento periódico: Revisa filtros y gases de calderas y splits cada 6 meses; un mantenimiento inadecuado puede elevar el consumo un 15-20%. Y lo mismo para los espacios comunes, se recomienda hacer revisiones comunitarias periódicas.
- Alternativas sostenibles: Valora la aerotermia en lugar de calderas de gas, que reducen emisiones hasta un 70% y aprovechan la energía ambiental.
- Gestión del agua y prevención de daños
- Reparar fugas: Un goteo puede desaprovechar 20 litros diarios por minuto; revisa lavadoras, grifos y cisterna.
- Agua reutilizada: Instala sistemas para recoger agua de lluvia en los tejados para regar jardineras comunitarias o limpiar zonas comunes. De esta manera, se puede llegar a ahorrar hasta un 50% en consumo urbano.
- Protección contra lluvias extremas: Después de temporadas lluviosas, inspecciona canalones y tejados para evitar infiltraciones, un problema creciente con el cambio climático.
- Electricidad e iluminación
- LED y sensores: Cambia bombillas por LED (ahorran un 80% de energía) e instala sensores de movimiento en pasillos y garajes.
- Electrodomésticos eficientes y función ECO: Elige electrodomésticos clase A, la máxima expresión de la eficiencia; desconecta dispositivos en standby (que consumen un 10% de la electricidad doméstica), y opta por la función ECO, ya que reduce el consumo de energía y promueve un uso más eficiente de los recursos naturales.
- Fotovoltaica compartida: Propón placas solares en los tejados para autoconsumo colectivo, con baterías para almacenar excedentes y reducir facturas un 30-60%.
- Hábitos diarios
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- Ventila 10-15 minutos por la mañana o noche, no en horas de pico térmico.
- Duchas de menos de 5 minutos y a una temperatura de 30ºC.
- Utiliza lavadoras y secadoras en horas de baja demanda (noches o fines de semana).
Estas acciones, si se aplican colectivamente, pueden reducir el consumo energético de un edificio un 20-50% en menos de dos años.
Convivir con el cambio climático es un reto global, pero también una oportunidad para repensar cómo vivimos y gestionamos nuestros espacios.
Lograr edificios más eficientes y sostenibles no es solo una cuestión medioambiental, sino una inversión en confort, salud y futuro. Y si no sabes por dónde empezar, siempre puedes contar con el apoyo de profesionales como son los Administradores de Fincas colegiados, que tienen un papel esencial para acompañar a las comunidades en la transición hacia edificios más sostenibles, gracias a su conocimiento técnico, legal y económico.