¿Por qué tu casa se calienta tanto?
El calor entra sobre todo por la radiación solar directa, por ventanas poco eficientes y por una falta de aislamiento adecuado. También influyen los hábitos del día a día, como abrir las ventanas en las horas más calurosas o usar electrodomésticos que desprenden calor cuando más sube la temperatura.
¡Aquí te dejamos algunos consejos!
Si bajas las persianas de las ventanas donde da el sol directamente durante las horas de más calor, ayuda a frenar la entrada de radiación y evita que la vivienda se caliente tanto.
Abre las ventanas a primera hora de la mañana y durante la noche para ventilar la casa. Si las aberturas están situadas en extremos opuestos, se crearán corrientes de aire que ayudan a renovar el ambiente y refrescar las estancias.
Si tienes toldos, úsalos. Actúan como una barrera contra la entrada de los rayos solares y colaboran en la regulación de la temperatura interior, sobre todo en balcones, ventanas y terrazas.
El ventilador es útil en espacios pequeños y, si se coloca a una distancia adecuada, puede ayudar a reducir la sensación térmica. Hay que tener presente que no enfría el aire, sino que lo remueve. Si utilizas aire acondicionado, procura mantener la temperatura estable y no bajarla de golpe; la temperatura de confort debería estar alrededor de los 26 °C. Y recuerda que el mantenimiento y la revisión de los equipos de climatización ayuda a evitar consumos innecesarios y posibles incidencias durante los días de más calor.
El horno, el lavavajillas o algunos aparatos eléctricos aumentan la temperatura de casa. Si puedes, úsalos por la noche o a primeras horas del día.
Si tienes terraza, aprovecha la última hora de la tarde para rociarla con un poco de agua. Esto ayuda a bajar la temperatura del entorno y puede hacer más agradable el espacio exterior.
Las bombillas LED generan menos calor que otros tipos de iluminación y son una opción más eficiente para el verano.
Ayudan a refrescar el ambiente, contribuyendo a hacer la sensación térmica más agradable durante los días de más calor y, además, aportan sensación de bienestar y vida al espacio.
Más allá de los consejos del día a día, el mantenimiento y la rehabilitación del edificio son fundamentales para vivir mejor tanto en verano como en invierno.
De hecho, cuando la vivienda tiene muchos años o presenta carencias de aislamiento, la rehabilitación puede marcar una gran diferencia. Mejorar el aislamiento térmico de fachadas y cubiertas, y cambiar ventanas simples por ventanas con doble vidrio y buen sellado, ayuda a reducir la entrada de calor y de frío y también mejora la eficiencia energética del edificio.
Estas mejoras ayudan a ahorrar energía durante todo el año y a hacer la vivienda más eficiente y saludable.
El calor entra sobre todo por la radiación solar directa, por ventanas poco eficientes y por una falta de aislamiento adecuado. También influyen los hábitos del día a día, como abrir las ventanas en las horas más calurosas o usar electrodomésticos que desprenden calor cuando más sube la temperatura.
¡Aquí te dejamos algunos consejos!
Baja las persianas durante las horas de sol
Si bajas las persianas de las ventanas donde da el sol directamente durante las horas de más calor, ayuda a frenar la entrada de radiación y evita que la vivienda se caliente tanto.
Ventila en los momentos adecuados
Abre las ventanas a primera hora de la mañana y durante la noche para ventilar la casa. Si las aberturas están situadas en extremos opuestos, se crearán corrientes de aire que ayudan a renovar el ambiente y refrescar las estancias.
Aprovecha los toldos
Si tienes toldos, úsalos. Actúan como una barrera contra la entrada de los rayos solares y colaboran en la regulación de la temperatura interior, sobre todo en balcones, ventanas y terrazas.
Usa ventilador o aire acondicionado con sensatez
El ventilador es útil en espacios pequeños y, si se coloca a una distancia adecuada, puede ayudar a reducir la sensación térmica. Hay que tener presente que no enfría el aire, sino que lo remueve. Si utilizas aire acondicionado, procura mantener la temperatura estable y no bajarla de golpe; la temperatura de confort debería estar alrededor de los 26 °C. Y recuerda que el mantenimiento y la revisión de los equipos de climatización ayuda a evitar consumos innecesarios y posibles incidencias durante los días de más calor.
Usa menos electrodomésticos que generan calor
El horno, el lavavajillas o algunos aparatos eléctricos aumentan la temperatura de casa. Si puedes, úsalos por la noche o a primeras horas del día.
Refresca la terraza por la tarde
Si tienes terraza, aprovecha la última hora de la tarde para rociarla con un poco de agua. Esto ayuda a bajar la temperatura del entorno y puede hacer más agradable el espacio exterior.
Usa bombillas LED
Las bombillas LED generan menos calor que otros tipos de iluminación y son una opción más eficiente para el verano.
Llena el hogar de plantas
Ayudan a refrescar el ambiente, contribuyendo a hacer la sensación térmica más agradable durante los días de más calor y, además, aportan sensación de bienestar y vida al espacio.
La importancia del mantenimiento
Más allá de los consejos del día a día, el mantenimiento y la rehabilitación del edificio son fundamentales para vivir mejor tanto en verano como en invierno.
De hecho, cuando la vivienda tiene muchos años o presenta carencias de aislamiento, la rehabilitación puede marcar una gran diferencia. Mejorar el aislamiento térmico de fachadas y cubiertas, y cambiar ventanas simples por ventanas con doble vidrio y buen sellado, ayuda a reducir la entrada de calor y de frío y también mejora la eficiencia energética del edificio.
Estas mejoras ayudan a ahorrar energía durante todo el año y a hacer la vivienda más eficiente y saludable.
FAQs
¿Cómo puedo refrescar la casa sin gastar mucho?
Ventila en las horas adecuadas, baja las persianas durante el día, reduce el uso de electrodomésticos que generan calor y revisa el buen estado de los cierres.
¿Cuál es la mejor hora para ventilar la casa?
A primera hora de la mañana o durante la noche, cuando la temperatura exterior es más baja.
¿Hay que poner el aire acondicionado muy bajo para que enfríe más?
No. Es mejor mantener una temperatura estable alrededor de los 26 °C y evitar cambios bruscos.
¿Qué mejoras del edificio ayudan más contra el calor?
El aislamiento de fachadas y cubiertas, las ventanas eficientes y las protecciones solares exteriores son de las medidas más útiles para reducir el calentamiento de la vivienda