Barcelona, 21 de abril del 2026
Macetas con flores de colores apoyadas en las barandillas, otras colgadas de las paredes o incluso del techo, plantas en el suelo… Añadir color y aroma a los balcones con flores parece inofensivo, un simple gesto ornamental. Sin embargo, esta costumbre puede verse limitada, ya que “existen problemas de estética, seguridad, responsabilidad civil e incluso por afectar a la integridad estructural del edificio”, anuncia Ana Bozalongo Antoñanzas, abogada y miembro de la Comisión Legislativa del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas de España.
Puedes leer la noticia completa en Colgar macetas en la barandilla del balcón y lo que dice la ley: “La ausencia de permiso puede obligar al propietario a retirar la jardinera”.
«Puede poner macetas grandes, pequeñas, azules o blancas, siempre y cuando no afecten a la estructura y a la seguridad del inmueble». Elisabet Carbonell, Vicepresidenta del Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona-Lleida.
En la variedad está el gusto, pero este refrán español no siempre se puede aplicar. El diseño de los balcones es uno de ellos. En primer lugar, hay que entender que el balcón es una zona comunitaria de uso privativo. Es decir, en él se puede hacer lo que el propietario quiera, “mientras no realice actuaciones que alteren elementos comunes o generen molestias, riesgos o perjuicios a terceros”, recuerda Bozalongo. “Un vecino puede poner macetas grandes, pequeñas, azules o blancas, siempre y cuando no afecten a la estructura y a la seguridad del inmueble”, explica Elisabet Carbonell, vicepresidenta del Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona-Lleida (CAFBL).
La estética sí importa
Bozalongo explica que “la comunidad puede establecer criterios de homogeneidad —tipos, tamaños o ubicaciones— sobre los elementos visibles desde el exterior, incluyendo la posibilidad de exigir autorización previa cuando se pretendan instalar plantas sobre soportes o anclajes a la fachada o jardineras colgantes”. Al estar alterando un elemento común, requiere de control de la junta. “La ausencia de permiso puede obligar al propietario a retirar la jardinera e incluso se llegaría a accionar judicialmente contra él si no cumple ese acuerdo”. Solo así se evitará “la degradación visual del inmueble como conjunto unitario”, resume la abogada.
Colgar macetas por fuera de la barandilla
Carbonell subraya la diferencia entre el interior del balcón y el exterior. La parte externa de esta zona forma parte de la fachada, por lo que alterar su estética puede penalizarse. “Si tienes una maceta colgada dentro de tu balcón o apoyada en el suelo, no hay inconveniente, siempre y cuando no sea sobredimensionada, pero si está por fuera, eso ya es peligroso”, señala.
Carbonell es clara al explicar que “la única función de la barandilla, como elemento comunitario, es proteger a la persona que está en la terraza”, y que “no se pueden colgar macetas por fuera de la barandilla del balcón porque altera la estética de la fachada y puede ser un riesgo inminente para los transeúntes”. Por su parte, Bozalongo coincide en que “es un riesgo que debe evitarse” y explica que la comunidad de propietarios puede exigir la retirada si perciben que existe un peligro claro y que, en caso de incumplimiento, “pueden acudir a la acción de cesación e incluso a mecanismos administrativos si el riesgo se proyecta hacia la vía pública”.
El peso de las macetas es un inconveniente
Además de las macetas colgadas en la barandilla, ambas abogadas destacan otro factor relevante que suele pasar por alto con frecuencia: el peso de jardineras de gran formato o de obra, con elevado contenido de tierra y agua de riego, porque “pueden generar sobrecargas superiores a las previstas capaces de provocar deformaciones, fisuras e incluso, en casos extremos, colapsos parciales”, explica Bozalongo. Esto puede llegar a causar, por lo tanto, perjuicios al vecino de abajo. Como recomendación, Carbonell indica que “las macetas estén aireadas, elevadas, para cuando, al regarlas o si llueve, no se encharquen de agua”.
Otras molestias provocadas por macetas
Más allá de problemas con la estética y la seguridad, Bozalongo destaca otro aspecto clave: las molestias. “El riego incontrolado que provoca goteos constantes de agua, la caída de hojas, tierra o residuos sobre los pisos inferiores o a los viandantes de la calle, constituye una inmisión indebida claramente evitable”. Ante esta problemática, la comunidad de propietarios “puede exigir la adopción de sistemas de riego adecuados que eviten derramas, así como establecer franjas horarias o condiciones de uso que minimicen los perjuicios”, aclara.
Esta abogada también pone el foco en que el crecimiento descontrolado de plantas o árboles que invaden zonas comunes o terrazas de otros vecinos, dándoles sombra o limitando las vistas, “puede llevar al vecino afectado a exigir al propietario la poda, reubicación o limitación de las plantas, con el fin de restablecer un uso equilibrado de los espacios y evitar perjuicios a terceros”, informa Bozalongo.
Cómo actuar ante la negativa de un vecino
El proceso ante estas situaciones, ya sean molestas o peligrosas, siempre es el mismo. Eso sí, “el sistema es claro en su planteamiento, pero es complejo en su aplicación”, advierte Bozalongo. En todo caso, hay que advertir al administrador de que ocurre esta situación. En caso omiso, se le da un plazo para rectificar esta actuación según la normativa vigente y, si aun así no se rectifica, la comunidad puede ejercer sus derechos legales contra el propietario.
En el caso de que el daño derive de la caída de una maceta por una instalación negligente, la responsabilidad recae en el propietario y ocupante que la colocó, quien, según se indica en el artículo 1.902 del Código Civil, está obligado a reparar el daño causado. Ahí entrará en juego la aseguradora del hogar en caso de que cubra la responsabilidad civil. En cambio, “si el daño se ve favorecido por defectos en elementos comunes como, por ejemplo, barandillas en mal estado, abre la puerta a la concurrencia de culpas con implicación parcial de la comunidad”, concluye la abogada.
Puedes leer la noticia completa en Colgar macetas en la barandilla del balcón y lo que dice la ley: “La ausencia de permiso puede obligar al propietario a retirar la jardinera”.