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Consejos de seguridad en los aparcamientos comunitarios

Marta Agraz, Directora de Comunicación del CAFBL Los aparcamientos comunitarios son uno de los puntos más sensibles de los edificios y, con pequeños cambios de hábitos y algunas medidas básicas, podemos reducir mucho el riesgo de robos e intrusiones. ¿Por qué el aparcamiento es un punto vulnerable? Los garajes comunitarios suelen tener un movimiento constante de vehículos y personas, lo que dificulta controlar quién accede. También es habitual encontrar zonas poco visibles o mal iluminadas, que pueden facilitar intrusiones o actos vandálicos. Además, en estos espacios se guardan vehículos, bicicletas y patinetes, y en muchas fincas hay acceso directo a los trasteros o incluso al edificio. Por ello, una intrusión en el aparcamiento puede acabar afectando a toda la comunidad. Hábitos esenciales para vecinos y vecinas Los pequeños gestos del día a día son la primera línea de defensa. Algunos consejos clave: Cerrar siempre la puerta del garaje Espera a que la puerta se haya cerrado por completo antes de marcharte con el vehículo. No te vayas mientras aún está abierta. No facilitar la entrada a desconocidos Evita que personas que no conoces entren aprovechando que tú accedes con el coche o a pie. Si tienes dudas, no te sientas obligado/a a abrir. Vigilar lo que dejas dentro del vehículo No dejes bolsas, dispositivos electrónicos, llaves, documentación o herramientas a la vista. Si pueden verlo desde fuera, se convierte en un reclamo. Proteger bicicletas, motos y patinetes Encadénalos a puntos fijos con candados resistentes, aunque estén dentro del aparcamiento comunitario. No compartir mandos o llaves Evita prestar mandos o copias de llaves a personas que no sean residentes o autorizadas. Comunicar incidencias Si detectas cerraduras forzadas, puertas que no cierran bien, suciedad sospechosa, marcas o personas merodeando, informa al administrador de fincas y, si es necesario, contacta con los cuerpos de seguridad. ¿Qué puede hacer la comunidad para reforzar la seguridad? Más allá de los hábitos individuales, la comunidad puede acordar mejoras para reforzar la seguridad del aparcamiento: Revisar y mantener puertas y cierres Asegurar que las puertas automáticas y accesos peatonales cierran correctamente, y reparar de inmediato cualquier avería. Mejorar la iluminación Instalar o reforzar puntos de luz en rampas, accesos, zonas de giro y rincones poco visibles. Una buena iluminación disuade y ayuda a detectar movimientos extraños. Controlar los accesos Valorar sistemas de control (tarjetas, mandos codificados, cerraduras electrónicas) y limitar las copias. Puertas siempre cerradas, nunca bloqueadas en posición abierta. Ordenar los espacios Evitar que el aparcamiento se convierta en un almacén improvisado. Los objetos abandonados o apilados pueden servir de escondite y aumentan el riesgo de incendio. Considerar la videovigilancia Si la comunidad lo acuerda, se pueden instalar cámaras en accesos y zonas de paso, respetando la normativa de protección de datos y la señalización obligatoria. Prever protocolos de actuación Acordar cómo deben comunicarse las incidencias, a quién avisar y qué procedimiento seguir en caso de daños, robos o intrusiones. El papel del administrador de fincas y la información visible El administrador o administradora de fincas puede ayudar a la comunidad a: Detectar puntos débiles y proponer mejoras. Tramitar presupuestos y coordinar actuaciones de mantenimiento y seguridad. Actualizar el reglamento de régimen interno para incluir normas de uso del aparcamiento. Los Mossos d’Esquadra ponen a disposición una guía y una infografía con consejos prácticos para mejorar la seguridad en los garajes comunitarios.Es importante colocarlos en un lugar visible del aparcamiento (entrada peatonal, rampa o zona de ascensor), ya que una buena difusión puede ayudar a reducir riesgos y reforzar la seguridad de todos los vecinos y vecinas. Consejos de seguridad en el aparcamiento Consejos de seguridad en la vivienda La seguridad en el aparcamiento comunitario es una responsabilidad compartida: cada gesto cuenta, y la colaboración entre vecindario, comunidad y administración de fincas es clave para proteger personas y bienes.

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Elisabet Carbonell, administradora de fincas: “Un cargador de coche eléctrico mal instalado puede ser un peligro para todo el edificio”

Barcelona, 19 de febrero del 2026 Cada vez es más habitual ver cables y cargadores en los garajes. Aunque España anda muy lejos de cumplir con el objetivo de alcanzar 5 millones de coches eléctricos en 2030, la instalación de puntos de recarga sigue avanzando. Muchas comunidades de vecinos están adaptando sus parkings para acoger coches enchufables y aprovechar las ayudas públicas disponibles, pero todavía son muchos los edificios que no están preparados y donde instalar un punto de recarga requiere planificación y asesoramiento profesional. Elisabet Carbonell, vicepresidenta del Col.legi d’Administradors de Finques de Barcelona-Lleida, alerta que “los cargadores eléctricos mal instalados pueden poner en riesgo a toda la comunidad”. Explica que, antes de colocar un punto de recarga en un parking comunitario, es imprescindible enviar un proyecto técnico al presidente o al administrador de la comunidad con al menos 30 días de antelación y obtener la aprobación correspondiente, sobre todo si la instalación afecta elementos comunes como forjados o canalizaciones. Según Carbonell, “la comunidad valora la demanda de puntos de recarga. Si tenemos 20 plazas y 8 personas lo solicitan, se estudia si conviene hacer la instalación a nivel comunitario o bien se autoriza que cada propietario instale su punto de forma individual”. Carbonell remarca que, en la mayoría de los casos, la comunidad puede autorizar la instalación con una mayoría simple, siempre que no afecte a elementos comunes. “Si la obra compromete la estructura o implica modificaciones importantes, la comunidad puede oponerse, pero razones estéticas o preferencias personales no tienen peso legal”, aclara. Aunque la penetración del coche eléctrico no avanza al ritmo previsto, cada vez más garajes comunitarios acometen la instalación de puntos de recarga Además, insiste en la importancia de garantizar la seguridad de la instalación. Los puntos de recarga deben ser realizados por profesionales autorizados, contar con boletín que certifique su legalidad y, en garajes con vehículos eléctricos, disponer de detectores de humo y, de manera muy recomendable, dispersores de agua para prevenir riesgos de incendios. “Los bomberos recomiendan estos sistemas para reducir al mínimo cualquier riesgo en caso de incendio. Por lo que explican, es muy diferente entrar en un parking para apagar el fuego de un coche eléctrico sin dispersor de agua que con él. Cuando este dispersor está funcionado el bombero puede llegar fácilmente hasta el punto de origen del fuego”. Carbonell también advierte sobre errores frecuentes en las instalaciones. “A veces, los propietarios instalan únicamente su punto de recarga sin prever espacio o canalización para futuros usuarios. La normativa exige dejar un 15% adicional de su capacidad en los tubos y canalizaciones, para que otros vecinos puedan conectar sus vehículos más adelante”. “Si la obra afecta a elementos comunes, la comunidad puede oponerse”, afirma Elisabet Carbonell Por eso, aconseja planificar la instalación pensando en el conjunto de la comunidad y confiar en profesionales que garanticen que todo cumple con la normativa. Asimismo, recuerda que el mantenimiento periódico es fundamental para evitar sobrecargas o fallos que puedan poner en riesgo a los vecinos. En cuanto a los costes, Carbonell explica que una instalación individual en una vivienda unifamiliar suele rondar entre 2.000 y 3.000 euros, mientras que una instalación colectiva en un parking comunitario es más cara, aunque permite dimensionar correctamente la infraestructura para todos los vecinos y garantizar mayor seguridad. “Aunque resulte más económico hacer la instalación por separado, planificarla de forma colectiva asegura que los cuadros eléctricos soporten la demanda futura y que cada punto de recarga cumpla con la normativa”, señala. Puedes leer la noticia completa a Elisabet Carbonell, administradora de fincas: “Un cargador de coche eléctrico mal instalado puede ser un peligro para todo el edificio”.

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¿Cuánto tiempo tienes para reclamar deudas a tu vecino moroso?

Marta Agraz, Directora de Comunicación del CAFBL Si tu vecino no paga las cuotas de la comunidad, no todo está perdido. En Cataluña hay plazos legales para reclamar estas deudas, pero hay que saber cuando caducan y como actuar a tiempo. Con los pasos correctos, la comunidad puede proteger sus derechos y evitar problemas futuros. ¿Cuánto tiempo tienes para reclamar deudas a tu vecino moroso? En Cataluña, las deudas de los propietarios morosos no se pueden reclamar indefinidamente, puesto que llega un momento en que dejan de poderse reclamar porque han prescrito. Pero a día de hoy todavía hay mucha confusión sobre cuando “caducan” y por tanto, la comunidad deja de poder exigirlos por vía judicial. La normativa catalana y la interpretación de los tribunales no son homogéneas y esto genera una importante inseguridad jurídica para las comunidades de propietarios. ¿Qué es la prescripción de una deuda comunitaria? Cuando una deuda prescribe, el que se extingue es el derecho de reclamarlo judicialmente si la parte deudora lo alega en el procedimiento. Las cuotas de comunidad, derrames, fondo de reserva u otros gastos aprobados en junta son obligaciones periódicas que, si no se reclaman a tiempo, pueden quedar jurídicamente en nada. Por eso es tan importante actuar pronto cuando hay impagos y no dejar pasar los años. ¿Por qué hay debate en Cataluña? Al resto de España, la jurisprudencia del Tribunal Supremo se ha decantado para considerar que estas deudas prescriben a los cinco años. En Cataluña, pero, existe una normativa propia y los criterios de los tribunales no son unánimes: 10 años: tesis que utiliza la Audiencia Provincial de Barcelona, entendiendo la deuda como una obligación “ordinaria”, según el artículo 121-20 del CCat. 3 años: tesis que aplica la normativa catalana de obligaciones periódicas, con plazos más cortos (al resto de España, estas obligaciones prescriben a los 5 años). Este mosaico de interpretaciones provoca que, dependiendo del juzgado o de la audiencia, un mismo caso pueda tener resultados diferentes. De forma que esta disparidad deja las comunidades en una situación delicada: cumpliendo las mismas obligaciones y tramitando las mismas reclamaciones, pueden encontrarse que en un partido judicial se los reconozca el derecho a cobrar y, en otro, se los diga que la deuda ha prescrito. Hasta que no haya un criterio unificado por parte de los tribunales catalanes o una reforma legislativa clara, esta incertidumbre seguirá presente. ¿Qué recomiendan los profesionales?Justamente por esta falta de un criterio único, la recomendación es no apurar nunca los plazos. La estrategia más prudente es actuar como si el plazo de prescripción fuera lo más corto de los que se debaten (3 años), para evitar sorpresas desagradables cuando el caso llegue a los juzgados, en caso de que llegue. En la práctica, esto quiere decir que una comunidad no se puede permitir tener durante años un vecino moroso sin iniciar ninguna acción formal: cuanto antes se reclame, menos riesgo hay de decaer en su derecho a cobrar. Es muy importante documentar bien cada paso: acuerdos de junta, notificaciones al propietario, comprobantes de envío y cualquier intento de solución amistosa. Todo esto será clave si se acaba acudiendo a los tribunales y el vecino intenta oponerse alegando prescripción o errores de forma en el procedimiento. ¿Qué pasos tiene que seguir la comunidad? Cuando una comunidad detecta un impago, el procedimiento acostumbra a ser escalonado y combina intentos de entendimiento con mecanismos legales: 1. Convocar una junta de propietarios Se presenta la deuda acumulada y se comprueba que las cantidades están bien calculadas. La junta aprueba la liquidación de la deuda y la decisión de reclamarlo. 2. Notificar al propietario moroso Se comunica el acuerdo de junta al propietario: de manera personal, a su domicilio o, si no es posible, al tablón de anuncios de la finca, de acuerdo con la normativa. En esta comunicación se informa del importe de la deuda y del plazo para regularizar la situación. 3. Intento de mediación o solución amistosa La normativa actual obliga a intentar una vía alternativa de resolución de conflictos (como la mediación) antes de interponer la demanda judicial. A menudo, el hecho de recibir una reclamación formal ya hace que muchos propietarios decidan pagar antes de llegar a los juzgados. 4. Demanda judicial Si el deudor sigue sin pagar, la comunidad puede presentar la demanda, adjuntando el acuerdo de la junta y las notificaciones hechas. ¿Cómo afecta la morosidad en la vida cotidiana?La morosidad afecta directamente la salud económica de la comunidad y la convivencia: obliga el resto de vecinos a avanzar dinero para cubrir gastos comunes como la limpieza, el ascensor o las obras. El mensaje clave es que la prescripción existe y puede hacer decaer en su derecho a cobrar, pero se puede prevenir si la comunidad, con la ayuda de un Administrador de Fincas, actúa enseguida y sigue los pasos adecuados.

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¿Cuando prescribe la deuda de un vecino moroso?

Barcelona, 10 de febrero del 2026 Nuestra vicepresidenta, Montse Bassas Fuste, ha participado a los micrófonos de COPE Cataluña y Andorra, en el programa “La Linterna”. Durante la intervención ha analizado cuando prescribe la deuda de un vecino moroso. En Cataluña la normativa no es bastante clara: todo y una sentencia del Tribunal Supremo, con legislación propia el plazo puede oscilar entre 3 y 10 años. Puedes recuperar la entrevista entera en el web de COPE Cataluña y Andorra: 19:00H | 10 FEBRER 2026 |LA LINTERNA A COPE CATALUNYA I ANDORRA

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Cuando prescribe la deuda de un vecino moroso: la ley en Cataluña no es clara

Barcelona, 4 de febrero del 2026 Un vecino moroso es la pesadilla de las comunidades de propietarios, porque la deuda recae en la comunidad y puede llegar a ser muy alto. La comunidad de vecinos puede acabar demandando el propietario que no paga, pero hay que tener cuidado con los plazos, porque la deuda prescribe en el ninguno de unos años. Una sentencia reciente del Tribunal Supremo fija en 5 años la prescripción de las deudas en una comunidad de vecinos, pero en Cataluña este plazo puede ser diferente. «En Cataluña tenemos normativa y jurisdicción propia, esto quiere decir que la sentencia del Tribunal Supremo no es directamente aplicable en los edificios emplazados en Cataluña», dice Montse Bassas, vicepresidenta del Colegio de Administradores de Fincas de Lleida y Barcelona, al programa «Mañanas». Esta última sentencia del Supremo reitera otros de anteriores, del 2020 y 2021, y dice que el pago de las cuotas en la comunidad de propietarios es una «obligación periódica» y que prescribe en el ninguno de 5 años. «El problema es que en Cataluña tenemos normativa propia con plazos diferentes y con una jurisdicción que no acaba al Tribunal Supremo sino al Tribunal Superior de Justicia, y el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña (TSJC) no se ha pronunciado sobre este tema», explica Bassas. Los presidentes de las audiencias provinciales de Barcelona emitieron un criterio unificado en el cual consideraban que son 10 años, pero si hacemos caso de la normativa catalana de las obligaciones periódicas hablamos de 3 años. También hay una minoría que considera que se tiene que seguir el criterio del Supremo, dice la administradora de fincas. Indefensión e inseguridad de los vecinos afectados Los vecinos son los perjudicados en los casos de morosidad en una comunidad, y esta inconcreción de la ley en Cataluña causa «indefensión e inseguridad» a los propietarios afectados por vecinos morosos, dice a las «Mañanas» el abogado de comunidades Xavier Prats, y propietario afectado. Hay morosos por varias razones, «gente que no puede pagar la hipoteca y automáticamente deja de pagar las cuotas comunitarias», explica Prats, o también por defunciones. «Los hijos no aceptan la herencia, o se hacen el remolón o no aparece el heredero», como un caso en Lleida donde hace 20 años que intentan encontrar el propietario de un piso después de la muerte de su propietario. Hay propietarios, explica, que «han habido hacer muchas derrames y anticipos para pagar los gastos de cada mes, como luz, ascensor, seguro…» A pesar de que la mayoría de los casos se dan en vecinos que conviven en la misma escalera, dice Balsa según su experiencia, durante la crisis inmobiliaria y la covid, muchos pisos cayeron en manos de bancos y de fondos de inversión y crecieron los impagos. «Tuvimos un problema de pisos desocupados y de los que ellos mismos no sabían qué teníamos a la cartera», dice. Y añade que hay bancos que «tienen la costumbre de aguantar sin pagar hasta que venden el piso y esto obliga el resto de la comunidad a financiar los gastos». En Cataluña la ley obliga a vender el piso sin cargas, es decir, con todas las deudas pagadas, pero no aclara hasta cuántos años de deber atrasado puede reclamar la comunidad. Presentar la reclamación cuanto antes mejor Los dos especialistas recomiendan en las comunidades con vecinos morosos que no esperen a presentar la demanda judicial para evitar «que a pesar de tener derecho a reclamar, (la deuda) esté fuera de plazo, esté prescrito, y para ver como tienen que reducir la deuda», dice Prats. El criterio de las comunidades tiene que ser de prudencia: no esperar el vencimiento de 3 años, reitera Bassas, y «antes de este vencimiento, poner la reclamación por no tener que depender de si el juzgado que nos toca es del criterio de 3 años o de 10 años». Como presentar una reclamación por morosidad El primer paso es convocar una reunión o junta de vecinos de la comunidad y que tenga conocimiento el moroso. A la reunión se aprobará la liquidación de la deuda pendiente y la decisión de presentar reclamación extrajudicial, primero, y judicial, si hace falta, por mayoría simple. «Ahora mismo es obligatoria la mediación como paso previo a la interposición de la demanda judicial», dice Balsa, y, por lo tanto, primero se tiene que hablar con el vecino de manera extrajudicial. Se comunicará la decisión de la junta al propietario moroso, personalmente, en su domicilio o — si no es posible — al cartel de anuncios de la escalera. Se puede reclamar el impago de cuotas generales, aportaciones a un fondo de reserva, o de obras en la comunidad, por un valor máximo de 250.000 euros. La reclamación al juzgado tiene que ir acompañada del acuerdo de junta y de la comunicación al deudor. Si la reclamación es superior a los 2.000 € y hay que tener abogado y procurador, también se pueden añadir a la demanda el pago de las costas al moroso. Si la demanda es aceptada, el juez reclamará la deuda al propietario denunciado, a pagar en un plazo de 20 días, o se le embargarán los bienes por el valor del importe reclamado, más los intereses y gastos judiciales. Una comunicación que es bastante disuasiva, según Prats. Con todo, el demandado puede presentar alegaciones y pruebas si cree que la deuda es inexistente o ya ha hecho el pago. Puedes leer la noticia completa a Quan prescriu el deute d’un veí morós: la llei a Catalunya no és clara – 3CatInfo.

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Una avalancha de peticiones deja sin pagar más de la mitad de las ayudas para retirar amianto en Cataluña

Barcelona, 4 de febrero del 2026 La normativa que obliga a erradicar el amianto de aquí al 2028 en edificios públicos y antes del 2032 en propiedades privadas está intensificando la extracción del componente tóxico todavía instalado. Las empresas dedicadas a arrancar la sustancia nociva cuando se deteriora y desprende polvo admiten encontrarse en el límite de su capacidad por la sobrecarga de encargos en Cataluña. El auge se aprecia también en la gran concurrencia de particulares, ayuntamientos, empresas y entidades en las últimas convocatorias de subvenciones de la Generalitat para costear las retiradas de materiales de aislamiento y construcción que, como techos y tuberies de fibrocemento, contienen el mineral condenado a desaparecer. El 58,7% de las 3.002 solicitudes presentadas el 2025 se desestimó porque la cantidad que la Agencia de Residuos de Cataluña (ARCO) dedicó para financiar obras se quedó corta ante la avalancha de peticiones. Las 1.762 instancias denegadas por falta de presupuesto para eliminar unos 940.000 metros cuadrados de amianto sumaban una reclamación de 25,7 millones de euros, que el ARCO no ha abonado porque la línea de subsidios fue insuficiente. Ante el voluminoso número de requerimientos, la última campaña aumentó la partida en dos ocasiones para repescar demandas. Aun así, han quedado muchas sin atender, admiten fuentes conocedoras del reparto. En la primera resolución dictada el 2025, la Generalitat comprometió el pago de 7,4 millones de euros a 281 solicitantes. Después de ampliar la asignación, acordó transferir 4,9 millones a 260 demandantes más. Antes de acabar el año, volvió a destinar fondo para una prórroga definitiva y concedió 8,6 millones en auxilios a 581 peticiones más. La convocatoria se cerró con 1.122 subvenciones otorgadas, por valor de 20,9 millones para sufragar la retirada, el traslado y el tratamiento por completo de algo más de un millón de metros cuadrados con amianto. Aparte, 118 reclamaciones se archivaron por dejación o no cumplir condiciones. Agotadas en pocos días Fuentes consultadas afirman que no es la primera vez que la demanda sobrepasa las previsiones. Explican que, hace unos seis años, la dotación no excedía los dos millones de euros y ni siquiera se agotaba, pero la situación ha hecho un tumbo. De media, se reservan unos 22 millones anuales que se consumen en pocos días. Ponen como ejemplo una convocatoria extraordinaria del 2023, en la cual se ofrecieron 50 millones para sustituir techos de fibrocemento por placas solares y obtuvo peticiones por unos 150 millones. En la lista de quienes se han quedado sin ayuda, figuran desde grandes empresas a título individual, pasando por pymes, municipios de diferente medida y comunidades de propietarios. La instancia rechazada por una cuantía más baja es de un particular que rogó 100 euros para suprimir 12 metros cuadrados de fibrocemento, mientras que la más alta la formuló El Corte Inglés, que reclamó 965.034,40 euros para desprenderse de 46.674 metros cuadrados de material con amianto. La segunda más abundante entre las excluidas es de otro particular, que preguntó 476.135 euros. Más de 400 expedientes gestionados por empresas se han rechazado, por un importe de 11,68 millones. Cada caso es singular, también los efectos de la denegación. Proquip, una compañía química con sede en Vilanova del Camí (Anoia), tramitó dos auxilios por 291.543,10 euros para deshacerse de 8.385 metros cuadrados de techos con asbesto. «Las obras todavía no se han hecho, pero no nos ha supuesto un descalabro, las cubiertas están en buen estado», comenta la compañía, que esperará a próximos subsidios para reemplazarlas. A una empresa con una nave en la Selva del Camp (Baix Camp), Itursa Clal, sí que lo ha trastocado no recibir 182.549 euros de subvención. «Nos ha retrasado el inicio de las obras», asegura. «Tenemos una ayuda concedida el 2024 por otra retirada muy pequeña y esperábamos para hacerlo todo a la vez, pero tendremos que emprender la primera obra para justificarla a tiempo», dice. la Generalitat mujer 27 meses para demostrar que las tareas se han efectuado. Las solicitudes se resuelven por estricto orden de entrada, por lo tanto, se prioriza las que se registran antes, sin distinguir por coste o proyectos. «Nos adaptaremos la próxima vez para presentar la documentación el primer día», confiesan a Itursa Clal. Del mismo modo, una cooperativa de Lleida rogó 94.990 euros que se denegaron para sacar dos tejados de fibrocemento en mal sido. «Hace muchas décadas que se construyeron y sacarlas de golpe son mucho dinero, además, tuvimos que hacer otra reparación más urgente y no podemos endeudarnos tanto ahora cambiando también los techos», alega. Municipios y vecinos Así mismo, se cuentan 58 expedientes por 742.362,06 euros cursados por 39 ayuntamientos con resultado negativo. La petición más elevada de un consistorio era la de Martorell, 301.892,25 euros por retiradas en siete equipaciones con 15.094,61 metros cuadrados de amianto. La desestimación comporta un incremento de gasto para las arcas municipales. En el edificio de la Cruz Roja de las Carolinas se ha eliminado el mineral peligroso, para hacerlo a Can el Oliveras se han obtenido fondos europeos y cinco actuaciones más se aplazan para próximas líneas de ayuda. El Ayuntamiento de l’Aldea (Baix Ebre) no ha obtenido financiación de la Generalitat para dos extracciones en sendos inmuebles, con un coste de 57.038,85 euros. «la Generalitat nos ha dicho que nuestras peticiones estarán subvencionadas en las próximas convocatorias», apunta el alcalde, Xavier Royo, que advierte que la ayuda «no siempre resulta operativa»: «Está muy bien que nos financien, pero el techo queda descubierto y se tienen que sacar un dinero de los cuales la mayoría a veces no disponemos para realizar una nueva cubierta». Alpens (Lluçanès), con menos de 300 habitantes, ha asumido una factura de 34.640 euros, equivaliendo al 5% de su plan de inversiones el 2026. «Se trataba de recuperar el dinero para ahorrarnos la obra hecha y destinarlo a otra cosa», explica el pequeño ayuntamiento, perjudicado porque 1.370 solicitudes se interpusieran antes de que la suya. A su vez, más de un millar de particulares que preguntaban 8,22 millones de euros han quedado excluidos. «Es clave que

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Cuando prescriben las deudas comunitarias en Cataluña?

Barcelona, 3 de febrero del 2026 La vicepresidenta Montse Bassas ha intervenido en directo en el programa «Els Matins» de Som3Cat para aclarar las dudas existentes sobre la normativa catalana en materia de vivienda. Durante su participación, Bassas señaló que esta cuestión “no está resuelta”, puesto que Cataluña dispone de una regulación propia con plazos diferenciados. Según la vicepresidenta, el debate actual se sitúa “entre los 3 y los 10 años”, un margen que genera incertidumbre y abre la puerta a interpretaciones diversas entre profesionales y ciudadanía. Puedes recuperar la intervención completa a: Matins – 03/02/2026 – 3Cat

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Prevenir incendios en tu hogar

Marta Agraz, Directora de Comunicación del CAFBL ¿Sabías que el fuego no es el principal enemigo en un incendio doméstico, sino el humo? La mayoría de las víctimas mueren por inhalación de humo mucho antes de que las llamas lleguen hasta ellas. Un dato curioso: los incendios representan menos del 20 % de las intervenciones del cuerpo de bomberos. El servicio que realizan con más frecuencia, el que les ocupa más horas, no es apagar fuegos, sino abrir domicilios de personas mayores que se han dejado las llaves o no pueden abrir la puerta por un problema de salud. Pero volvamos a los incendios… Ojalá nunca te veas en una situación de riesgo como la de un incendio, pero tener conocimientos sobre cómo actuar en una emergencia puede ser clave. Cuatro ideas que pueden salvar vidas Aquí tienes cuatro puntos esenciales que los bomberos consideran prioritarios para la prevención y la actuación ante un incendio en casa: 1.El 112 siempre presente El número de emergencias es el 112, y debe estar siempre visible para todos: pegado en el tablón de anuncios de la finca, junto a los botones del ascensor o incluso en la cocina de tu casa. No des por hecho que otra persona ya ha llamado: si ves humo, oyes gritos o intuyes peligro, marca sin pensarlo. En momentos críticos, esperar puede ser fatal: más vale una llamada “de más” que un silencio que cueste vidas. 2. El humo es el gran peligro El humo es el verdadero enemigo en un incendio. En pocos minutos puede desorientar, intoxicar y dificultar la respiración hasta poner en peligro la vida. Por eso es esencial impedir que se propague: las puertas actúan como barrera contra el fuego y el humo, y cerrarlas antes de salir de un piso en llamas es una acción clave para contener el incendio. Debes evitar sobre todo que el humo llegue a la escalera, ya que puede convertirse en una auténtica chimenea. Una puerta bien cerrada puede marcar la diferencia entre un fuego controlado y un siniestro que afecte a toda la finca. 3. Evacuación: cómo, hacia dónde y cuándo En caso de incendio, la evacuación debe ser rápida: baja siempre por las escaleras (nunca en ascensor, que puede quedar bloqueado o lleno de humo) y dirígete hacia abajo, hacia la calle o el punto de encuentro seguro de la finca. No subas a la azotea, ya que no es una vía de escape recomendable. Si sales del piso, cierra la puerta al salir: eso frena la propagación del fuego y del humo hacia el resto del edificio. En muchas situaciones, si no puedes salir inmediatamente de casa, la mejor opción es refugiarse en la habitación más segura. Cierra las puertas, tapa las rendijas con una prenda o toalla humedecida, y hazte visible desde el balcón o la ventana para que los bomberos puedan localizarte. 4. Las causas más habituales del fuego en los hogares Durante los meses de invierno se detectan más, ya que aumenta el uso de estufas, chimeneas y sistemas de calefacción. Las causas más habituales de los incendios domésticos se pueden agrupar en cuatro grandes bloques: Descuidos en la cocina, como dejar el aceite al fuego sin vigilancia o usar freidoras y placas en mal estado. Instalaciones eléctricas defectuosas: enchufar demasiados aparatos en una misma toma, usar cables deteriorados o provocar sobrecargas puede causar sobrecalentamientos y cortocircuitos. Estufas, radiadores y chimeneas: los incendios son frecuentes si se colocan objetos inflamables demasiado cerca (cortinas, sofás u otros tejidos) o si no se limpia periódicamente la chimenea. Cigarros mal apagados y velas encendidas, que provocan cada año numerosos incidentes, a menudo durante la noche o mientras los inquilinos duermen. Recomendaciones prácticas para prevenir incendios en el hogar La mayoría de los incendios domésticos se podrían evitar con unas pocas medidas sencillas y de sentido común. La prevención es la mejor protección. La cocina es el punto más crítico, por eso nunca dejes fogones u hornos encendidos sin vigilancia. Y, en caso de fuego, nunca se debe usar agua: cubre la sartén o la cazuela con una tapa grande o un paño húmedo para cortar el oxígeno y así apagar la llama. Los extractores y campanas no solo deben encenderse, sino también usarse correctamente y limpiarse con frecuencia; un extractor lleno de grasa puede acabar siendo un acelerante del fuego. Revisa regularmente las instalaciones y aparatos eléctricos (enchufes, cables, regletas…). Si se calientan o huelen a quemado, sustitúyelos. Y desenchufa los dispositivos cuando no los uses, especialmente los de gran potencia (radiadores, estufas, planchas). Elementos que pueden salvar vidas Una opción recomendable es instalar detectores de humo. Son económicos y sencillos, y pueden salvar vidas alertando con tiempo de un fuego incipiente. También puede ser útil tener un pequeño extintor doméstico y saber cómo usarlo. Finalmente, recuerda que los hábitos seguros son esenciales: no fumar en la cama, apagar bien las velas antes de salir o irte a dormir y mantener las salidas y pasillos libres de obstáculos. La prevención no requiere grandes esfuerzos, solo un poco de conciencia y constancia.

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¿Vecinos en guerra? Descubre cómo la mediación puede devolver la paz a tu comunidad

Marta Agraz, Directora de Comunicació del CAFBL ¿Estás molesto con el vecino del piso de arriba por los ruidos nocturnos o con el inquilino que no paga la cuota de la comunidad? Antes, el único camino era el juzgado, con largas colas, abogados y meses de espera. Ahora, gracias a los métodos adecuados de solución de controversias (MASC), existe la opción de resolverlo dialogando, de forma más rápida y sin gastar una fortuna. Y si quieres saber cómo, ¡sigue leyendo!   Una ley que invita a hablar Desde la entrada en vigor de la Ley Orgánica 1/2021, antes de ir a juicio es necesario intentar una solución dialogada mediante estos métodos adecuados de solución de controversias (MASC). El objetivo es claro: menos colapso en los juzgados, respuestas más rápidas y menos desgaste emocional y económico para la ciudadanía. ¿Y cómo puedo hacerlo? El Centro de Mediación Inmobiliaria de los Colegios de Administradores de Fincas de Cataluña (CEMCAF) es un centro creado para impulsar la mediación en el sector inmobiliario en Cataluña. Pone a disposición de quien lo necesite un equipo de profesionales mediadores que se encargan de encontrar, de manera neutral, acuerdos voluntarios que todos acepten, fomentando una cultura de respeto mutuo. Tu mediador, como un amigo neutral Estos mediadores del CEMCAF son administradores de fincas colegiados, expertos en el mundo inmobiliario, que te escuchan sin tomar partido. Facilitan el diálogo, ayudan a entenderse y a encontrar soluciones duraderas, sin imponer nada, como un árbitro sabio que conoce los entresijos de las comunidades. La mediación es especialmente útil en conflictos en los que las personas deberán seguir conviviendo: entre vecinos, entre propietarios e inquilinos o entre comunidades. Es un espacio donde todos pueden hablar, escucharse y, sobre todo, encontrar una solución sin perder la convivencia por el camino. Mediación o conciliación: dos caras del mismo diálogo En el CEMCAF se trabaja principalmente con dos mecanismos: La mediación, un proceso confidencial en el que un mediador ayuda a mejorar la comunicación y a construir acuerdos. La conciliación, una vía algo más directa, pensada para casos en los que hace falta un impulso para acercar posiciones y cerrar un acuerdo rápidamente. Ambos procedimientos son especialmente útiles para resolver problemas habituales como ruidos, obras, uso de espacios comunes, impagos, discrepancias en contratos de alquiler o reclamaciones por desperfectos, entre otros. Si estás viviendo una situación conflictiva como alguna de las que hemos comentado, no dejes que este problema te robe la tranquilidad. Lo mejor que puedes hacer es intentar poner paz a través del diálogo. Porque, al final, vivir en comunidad significa convivir, y eso solo es posible si somos capaces de encontrar puntos en común en lugar de muros. Así que no lo pienses más y contacta con el CEMCAF. Puedes hacerlo llamando al 934 510 202 o enviando un correo a centredemediacio@cafbl.cat.

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La economía en clave de igualdad

Barcelona, 15 de enero del 2026 La vicepresidenta Montse Bassas ha participado en el programa Liderazgos, un espacio de Liderazgos dedicado a analizar la economía en clave de igualdad. El episodio se centra en la evolución del mercado inmobiliario, tanto en alquiler como en compraventa, así como en las últimas novedades en regulación y las medidas que pueden afectar propietarios, compradores e inversores. Bassas ha compartido análisis con Òscar Gorgues, gerente de la Cámara de la Propiedad Urbana de Barcelona, y Dolors Jiménez, directora territorial de Gesvalt. Los tres han examinado las tendencias que pueden marcar el futuro del mercado de la vivienda en un contexto de intervencionismo creciente por parte del Gobierno y un escenario inmobiliario en transformación. Puedes escuchar el programa aquí: Evolució del mercat immobiliari – Lideratges | Onda Cero Radio

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