Prensa

Betevé
Normativa y Legislación, Prensa

Aumento de la tácita reconducción en los contratos de alquiler

Barcelona, 23 de marzo de 2026 Nuestra asesora jurídica, Lourdes Ciuró i Buldó, ha participado en el Informativo Mediodía de Betevé, donde ha analizado el aumento de la tácita reconducción en los contratos de alquiler. Durante su intervención, ha explicado que los administradores de fincas detectan un incremento de esta forma de renovación contractual, que se produce cuando el contrato finaliza y ninguna de las partes manifiesta la voluntad de darlo por terminado. El Informativo Mediodía de Betevé ofrece una visión actualizada de la actualidad de la ciudad, abordando temas de interés para la ciudadanía con la participación de expertos. Puedes recuperar la intervención completa en el Informativo Mediodía de Betevé, emitida entre las 16:50 h y las 18:55 h del 23 de marzo de 2026: betevé notícies migdia

Normativa y Legislación, Prensa

El presidente de los administradores de fincas de Barcelona: «El propietario prefiere un inquilino cumplidor antes que subir el alquiler»

Barcelona, 21 de marzo del 2026 Una comunidad de vecinos feliz pasa por un buen administrador de fincas que haga más fácil la convivencia y las necesidades de la escalera. Este año el Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona i Lleida (CAFBL) cumple 90 años, en un momento en que la antigüedad del parque de viviendas de la capital catalana y la compleja regulación de los alquileres en Catalunya requieren más que nunca de ayuda profesional. Lorenzo Viñas preside desde hace tres años la entidad, que reivindica una mayor voz en las políticas de vivienda. En el acto de presentación de su 90º aniversario esta semana, defendieron su papel social. ¿Cómo ha cambiado su misión en casi un siglo? El colegio nace en 1936, con el visto bueno del entonces president Lluís Companys, porque un grupo de administradores de fincas quisieron ordenar y dignificar una profesión que estaba dispersa y darle un consentido jurídico y corporativo. A día de hoy para nosotros es clave impulsar la formación de los profesionales y ser locomotora de los cambios que afectan al ámbito de la vivienda. En estos momentos tenemos 2.200 colegiados [más de 2.000 en el área de Barcelona], administramos más del 80% de la fincas y formamos a más de 4.000 profesionales al año, últimamente incluso con un convenio con ESADE para mejorar la eficiencia empresarial. ¿Qué perfiles hay ahora tras la administración de fincas? Sobre el papel es necesario estar colegiado porque administramos inmuebles, que son el bien material más preciado de una familia, en el que muchos invierten toda una vida. Por eso tenemos una profesión de interés general, protegiendo derechos de consumidores y usuarios. Para colegiarse hay que tener determinados estudios universitarios, que en muchos casos son de Derecho. Hemos de conocer toda la legislación sobre vivienda con formación muy especializada, y en las relaciones arrendador-arrendatario, nosotros estamos en el medio, observando el cumplimiento estricto del contrato, los derechos y obligaciones de ambas partes. En las administraciones luego hay otros perfiles, tenemos los oficiales habilitados, y tareas de distintos niveles que van de la contabilidad a la atención de las necesidades y convivencia de las comunidades, la administración de alquileres o el peritaje judicial. ¿Era más fácil gestionar con la antigua LAU o con los recientes cambios de la Ley de Vivienda y su pionera aplicación en Catalunya? Antes había menos normas, pero no nos asusta la regulación, lo que nos asusta es la inseguridad jurídica que emana de determinadas normas actuales. Eso sí que nos hace daño. Es inseguridad para nosotros y nuestros clientes. Póngame un ejemplo Pues no poder desahuciar un impago y tardar cuatro años en poder recuperar la posesión de tu vivienda, de tu propiedad. O soportar una inquiocupación y ver que los afectados tienen que llegar a buscar soluciones ajenas al proceso judicial. Y en bastantes casos sin que sea una vulnerabilidad cierta. ¿Ha crecido la demanda de sus servicios, pese a que a la hora de alquilar son los propietarios quienes ahora deben pagar sus honorarios? Crecemos en colegiados y en profesionales. La legislación es tan abrumadora que en materia de alquileres el propietario tiene necesidad de un profesional que le acompañe para encontrar inquilino, gestionar un contrato y administrar el alquiler, si lo desea. Y el gasto es solo un pequeño porcentaje, porque lo que al arrendador le preocupa es la seguridad. Con datos del ayuntamiento, el 86% son pequeños propietarios, y para muchos esa inversión supone un ayuda a su pensión. ¿Por qué muchos optan por vender en lugar de seguir alquilando? Lo más importante es esa seguridad, por encima de la rentabilidad. A mí me han dicho, «señor Viñas, baje 50 euros, o el pico que sea, y búsqueme una familia, una persona resolvente, seria, que no cause problemas en la comunidad, que me cuide el piso y que pague cada mes, aunque sea ajustando el precio». El pequeño propietario prefiere un inquilino cumplidor antes que subir el precio del alquiler. Y el administrador facilita esa gestión y evita quebraderos de cabeza. Pero ahora muchos eligen vender por miedo. Están en primera línea de la crisis habitacional, al tratar de cerca con inquilinos y propietarios. ¿Tiene arreglo en Barcelona? Algunos colectivos están diciendo que estamos en el borde del colapso y yo diría que la situación es gravísima pero tiene soluciones. Pasan porque la Administración Pública nos atienda y escuche. No basta con crear suelo público, aplaudimos que hagan 50.000 viviendas, como promete el president Illa, pero cuando lleguen pueden haber pasado entre 3 y 5 años. En cambio, podrían motivar al propietario ahorrador que tiene uno o dos pisos, para que no venda, que los aporte al alquiler, dándole seguridad en caso de impagos. ¿Qué otras fórmulas recetan a la ciudad? Entre nuestras recomendaciones está revisar la densidad de los edificios, ¿por qué no la ampliamos? Si fuimos capaces de modificar un plano urbanístico de Barcelona, incrementando el 30% para vivienda social aún vigente, ¿por qué no incrementamos la densidad? Los modelos de hogar han cambiado. En edificios con pisos grandes hay que facilitar la división. Y en el caso de oficinas y locales comerciales de calles de segunda y tercera línea permitir el cambio de uso y flexibilizar las normas de habitabilidad no sería una barbaridad. La ciudad tiene unos 16.000 locales vacíos, en muchos casos en mal estado y con impagos a las comunidades, tan solo con que se diera uso de vivienda a la mitad ganaríamos 8.000 pisos de forma casi inmediata, en unos meses o menos de un año. Serían ideales para gente joven y mayores, y podrían condicionarse a alquileres reducidos. ¿Qué tipo de inquilino tiene las de ganar actualmente ante la pugna por conseguir piso de alquiler? No es que los propietarios busquen un perfil determinado, sino que el número de viviendas no crece y cada vez hay más demanda porque los tipos de hogar se han diversificado con más familias monoparentales, más migrantes y más gente que vive sola. De manera que tienen tantos interesados en su piso que pueden elegir a los más solventes, dejando de lado incluso a arrendatarios de

Normativa y Legislación, Prensa

Lo dice la Ley de Propiedad Horizontal: hacer ruido en casa te puede costar hasta 3 años sin poder usar tu vivienda

Barcelona, 19 de marzo del 2026 Hay gestos que parecen inofensivos y que, sin embargo, aunque muchas veces sean de manera involuntaria, originan algunos conflictos graves en las comunidades de vecinos. Arrastrar una silla, mover un mueble sin levantarlo del suelo, poner una lavadora a última hora o caminar con tacones de madrugada son acciones que pueden formar parte de la vida diaria, pero que, cuando se repiten o se producen en determinados momentos, pueden convertirse en algo más que una leve molestia. Lo que empieza como un simple ruido doméstico puede acabar escalando hasta convertirse en una disputa vecinal, una queja formal o incluso un proceso judicial. Por eso existe una regulación que lo establece. No es el ruido, es cuándo, cómo y cuánto se repite La legislación vigente en materia de propiedad horizontal no prohíbe hacer ruido, pero sí pone el foco en cuándo ese ruido deja de ser asumible para empezar a ser molesto. Patricia Briones, coordinadora de la Comisión Legislativa del Consejo General de Colegios de Administradores de Fincas de España, lo explica en La Vanguardia: “No todo ruido en una comunidad de propietarios es jurídicamente perseguible y, por lo tanto, sancionable”, sino solo aquel que supera ciertos límites y afecta de forma real a la convivencia. Acciones completamente normales como mover muebles, usar electrodomésticos o realizar pequeñas obras no son sancionables por sí mismas, pero pueden llegar a serlo si se producen de forma persistente, con una intensidad elevada o en horarios de descanso. Es ahí donde la ley empieza a intervenir, especialmente cuando ese ruido, como explica Briones, “por su intensidad, evidencia, permanencia o reiteración, excede lo tolerable en la convivencia vecinal y menoscaba de forma notoria el uso y disfrute de las viviendas”. Rubén Llach, vicepresidente del Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona-Lleida, añade un matiz clave que explica por qué este tipo de conflictos son tan habituales, y es que el ruido tiene un componente profundamente subjetivo. “Lo que para ti es molesto para mí no lo es”, señala, por lo que no todos los vecinos perciben igual una misma situación. Sin embargo, esa subjetividad se equilibra con elementos objetivos como las ordenanzas municipales, que establecen límites de decibelios y franjas horarias y que son las que, en última instancia, determinan cuándo un ruido deja de ser aceptable. El problema no empieza en el juzgado, sino mucho antes, en el rellano Antes de que haya denuncias, informes acústicos o intervenciones de la comunidad, hay un punto previo que suele fallar: la comunicación directa entre vecinos. Y es precisamente ahí donde, según los expertos, se podrían evitar la mayoría de conflictos. “Lo primero que habría que hacer es hablar”, insiste Llach, que subraya que en un alto porcentaje de los casos quien genera el ruido ni siquiera es consciente de ello. Puede tratarse de alguien que ha perdido audición y sube demasiado el volumen de la televisión, de un vecino que no percibe cómo se transmite el sonido a través de la estructura del edificio o de hábitos cotidianos que, sin intención, acaban afectando a otros. Sin embargo, cada vez es más habitual que ese paso se evite, reflejo de un deterioro evidente en la educación y la convivencia. Algo que en otros tiempos hubiera bastado con una simple conversación directa entre vecinos, ahora llega directamente al administrador, se comenta en la comunidad o se transforma en un conflicto más grande de lo que era en origen. Y es en ese momento cuando la situación deja de convertirse en tan solo una mera molestia para pasar a ser un problema. ¿Cuándo el ruido se convierte en un problema legal? Una vez que se ha intentado la vía del diálogo, que es lo que todos los administradores de fincas recomiendan antes de ir más allá, si las molestias persisten, el siguiente paso es formalizar la situación dentro de la comunidad. Tal y como explica Patricia Briones, se puede “solicitar al presidente de la comunidad que requiera al propietario u ocupante de la vivienda para que cese las actividades molestas”. A partir de ahí, el presidente puede requerir formalmente al vecino que ponga fin a la actividad y, si no hay cambios, la comunidad puede iniciar una “acción de cesación” prevista en la Ley de Propiedad Horizontal. Las consecuencias pueden ser mucho más graves de lo que muchos propietarios imaginan. Según explica Briones, este tipo de procedimientos pueden acabar con una sentencia que obligue al cese definitivo de la actividad molesta e incluso, en los casos más extremos, “con la privación del derecho de uso de la vivienda durante un periodo de hasta dos años en Catalunya y hasta tres años en el resto de España”. Si quien genera el ruido es un inquilino, el proceso puede derivar directamente en la resolución del contrato de alquiler. Llach confirma que, aunque no es lo habitual, existen situaciones en las que el conflicto escala hasta ese nivel, especialmente cuando se trata de molestias persistentes, acreditadas y que afectan a varios vecinos. En esos casos, el juez puede intervenir con medidas contundentes si considera que se han agotado todas las vías previas y que la convivencia está gravemente deteriorada. No hay apps ni intuición que valga, el ruido  hay que demostrarlo oficialmente Uno de los errores más comunes entre vecinos es creer que percibir un ruido molesto basta para que tenga validez legal. Sin embargo, para que una queja prospere, es necesario demostrar que se superan los límites fijados por la normativa, algo que, como recuerda Briones, debe acreditarse “mediante prueba concluyente en el caso concreto”. Aunque mucha gente lo crea, Llach explica que ni las aplicaciones móviles ni las percepciones personales sirven, pues las mediciones deben realizarse con sonómetros profesionales, normalmente a través de técnicos municipales o empresas especializadas, que son los únicos que pueden certificar si ese ruido supera los niveles permitidos. Aun así, hay un terreno intermedio en el que la ley no siempre puede intervenir para mediar. Existen ruidos que no superan los umbrales

Normativa y Legislación, Prensa

Los administradores de fincas de Barcelona y Lleida: el marco normativo “criminaliza” la propiedad.

Barcelona, 19 de marzo del 2026 El Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona i Lleida (CAFBL) celebró este miércoles el acto institucional de inicio del 90 aniversario de la profesión, donde puso de manifiesto la falta de «seguridad jurídica» que sufren los propietarios y la necesidad de que la voz de los administradores sea tenida en cuenta en la elaboración de políticas de vivienda. El acto, al que acudió el conseller de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat, Ramon Espadaler, contó con una mesa redonda sobre el pasado, presente y futuro de la profesión, en la que participaron el presidente del CAFBL, Lorenzo Viñas, y los expresidentes de la entidad Josep Gual, Enrique Vendrell y Anabel Miró, ha informado el Col·legi en un comunicado este miércoles. Durante el acto Viñas agradeció el esfuerzo de las juntas anteriores y reivindicó el papel del colegio como «institución de referencia en el ámbito de la vivienda». Además, destacó la «función social» de los administradores de fincas en ámbitos como la convivencia vecinal, la rehabilitación, el mantenimiento de los edificios y el impulso de la sostenibilidad en el parque residencial. El Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona i Lleida (CAFBL) celebró este miércoles el acto institucional de inicio del 90 aniversario de la profesión, donde puso de manifiesto la falta de «seguridad jurídica» que sufren los propietarios y la necesidad de que la voz de los administradores sea tenida en cuenta en la elaboración de políticas de vivienda. El acto, al que acudió el conseller de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat, Ramon Espadaler, contó con una mesa redonda sobre el pasado, presente y futuro de la profesión, en la que participaron el presidente del CAFBL, Lorenzo Viñas, y los expresidentes de la entidad Josep Gual, Enrique Vendrell y Anabel Miró, ha informado el Col·legi en un comunicado este miércoles. Durante el acto Viñas agradeció el esfuerzo de las juntas anteriores y reivindicó el papel del colegio como «institución de referencia en el ámbito de la vivienda». Además, destacó la «función social» de los administradores de fincas en ámbitos como la convivencia vecinal, la rehabilitación, el mantenimiento de los edificios y el impulso de la sostenibilidad en el parque residencial. Contratos de alquiler Durante la jornada se presentaron datos elaborados por el Centre de Dades i Estudis Immobiliaris (CDEI) del colegio, que muestran que el 60% de contratos de alquiler finalizan antes de su vencimiento. De estos, el 90% lo hace a decisión del inquilino. Por otro lado, los contratos que sí llegan a su vencimiento, así como de sus prórrogas, el 29% se continúan renovando automáticamente mes a mes. Este fenómeno aumenta la precarización del inquilino, puesto que el propietario puede reclamar la posesión de la vivienda en cualquier momento. La corporación subraya que estos datos evidencian que las personas con más poder adquisitivo «salen beneficiadas» porque pueden acceder a viviendas iguales o mejores de las que ya tienen, mientras que las personas con menos recursos tienen más dificultades para encontrar un nuevo alquiler. Además, señalan que el marco normativo contribuye a la «criminalización de la propiedad privada», por lo que abogan por un marco legal que proteja el derecho a la vivienda sin debilitar la seguridad jurídica ni desincentivar la oferta de alquiler. Puedes leer la noticia completa en Los administradores de fincas de Barcelona y Lleida: el marco normativo «criminaliza» la propiedad.

Normativa y Legislación, Prensa

Tres de cada 10 alquileres ya se prolongan por tácita reconducción: “Es una inseguridad máxima”

Barcelona, 18 de marzo de 2026 Actualmente, los contratos de alquiler tienen una duración de cinco años si el arrendador es persona física y de siete si es persona jurídica y, una vez vencido este plazo, si ninguna de las dos partes dice nada, el contrato se prorroga hasta un máximo de tres años. Cuando pasa este tiempo, se abren varias vías para continuar en esa vivienda de forma legal. La tácita reconducción es la más perjudicial para el inquilino y, precisamente, la que últimamente está ganando peso. Ya se produce en el 29% de los contratos, cuando en 2015 eran el 6%, según alerta a la ACN el Colegio de Administradores de Fincas de Barcelona y Lleida. ¿Qué opciones hay cuando finaliza el contrato? Cuando finaliza el contrato de cinco o siete años y las prórrogas legales de hasta tres más, pueden suceder tres cosas: Renovación: firmar un nuevo contrato por otros cinco o siete años que respete el límite de alquileres establecido y con los incrementos anuales correspondientes al IRAV (similar al IPC de la vivienda). Prórroga: acordar una nueva prórroga con las mismas condiciones del contrato que se extingue por el tiempo que acuerden propietario e inquilino. Tácita reconducción: es la opción que se produce cuando nadie dice nada. Si no se renueva el contrato ni se prorroga el actual y el inquilino sigue pagando, el contrato se va renovando mes a mes o año a año, según cómo esté redactado en el contrato original. A grandes rasgos, si el contrato indica que el importe a pagar es, por ejemplo, de 1.000 euros al mes, la renovación será mensual. Pero si establece un precio anual de 12.000 euros, esta reconducción será anual. “Te pueden echar con tres meses de margen” Los administradores de fincas explican que el mecanismo de la tácita reconducción —para evitar renovar el contrato— ya afecta al 29% de las 20.000 viviendas que gestionan. Esto supone 23 puntos más que en 2015. Esta tendencia al alza se observa desde la regulación estatal del alquiler de vivienda de 2023, que permitió la contención de rentas en zonas tensionadas de Catalunya. “Supone una precarización del mercado”, alertan a la Agencia Catalana de Noticias. El Sindicat de Llogateres añade que esto implica que se puede echar al inquilino con tres meses de margen. “Es una inseguridad máxima, porque de un momento a otro te pueden decir que te vayas de casa”. Lamentan además que técnicamente la ley no obliga a los propietarios a firmar nuevos contratos. Motivos para no renovar el contrato Hay varias razones que pueden llevar a optar por no renovar el contrato y recurrir a la tácita reconducción: No querer bajar el alquiler: en el caso de los grandes tenedores, al formalizar un nuevo contrato pueden verse obligados a reducir el precio. La ley establece que en contratos nuevos debe aplicarse el importe más bajo entre el índice estatal de referencia o el precio del contrato anterior vigente en los últimos cinco años. Falta de incentivos: “Se ha disparado la precariedad del inquilino porque el propietario no tiene ningún incentivo para firmar un contrato nuevo”, afirma Joan Raldiris, del Colegio de Administradores. “Hay muchos inquilinos que están pagando mes a mes porque el propietario no los quiere echar, pero tampoco quiere firmar un nuevo contrato”. Dudas sobre el futuro de la vivienda: si un propietario no sabe qué hacer con el piso, es una forma de ganar tiempo y mantener la disponibilidad del inmueble. También puede estar esperando cambios en la legislación. De hecho, los administradores de fincas también han detectado una “fuga” de propietarios del mercado del alquiler, tanto de grandes tenedores como de pequeños arrendadores. “El propietario que tiene uno o dos pisos y los alquilaba con normalidad se está planteando venderlos. Esto está drenando la oferta de alquiler”, concluye Raldiris. ¿Qué opciones tiene el inquilino en estos casos? Las opciones del inquilino en estos casos son limitadas. Puede aceptar la situación con todo lo que implica o marcharse y buscar otra vivienda de alquiler, algo que también resulta muy complicado. “No hay oferta de pisos”, alertan los administradores. Por ello, muchos inquilinos optan por quedarse, incluso sabiendo que con la nueva ley podrían estar pagando precios más bajos. Los datos reflejan esta falta de oferta. “Desde la entrada en vigor de la ley de 2023 estamos viendo un descenso en los contratos que se firman cada mes”, explican. Así, si en 2020 se tramitaron 12.000 altas de contratos, en 2025 solo fueron 6.500. Toda la información oficial sobre los contratos de alquiler está disponible en esta página. Puedes leer la noticia completa en: 3 de cada 10 lloguers ja s’allarguen per la tàcita reconducció.

Normativa y Legislación, Prensa

Los contratos de alquiler de pisos que se van prolongando tácitamente pasan del 6% al 29% en una década.

Barcelona, 18 de marzo del 2026   Los administradores de fincas advierten de la “precarización” de los arrendamientos y de la “fuga” de los propietarios. Los administradores de fincas alertan que cada vez hay más contratos de alquiler que se prolongan automáticamente una vez vencida la vigencia inicial del arrendamiento de 5 años y también la prórroga de 3 años, renovándose en algunos casos mes a mes. Esta situación ya afecta al 29% de los 20.000 pisos que gestiona el Colegio de Administradores de Fincas de Barcelona y Lleida (COAFBL), 23 puntos más que en 2015, cuando representaban el 6% del total. Los gestores han avisado a la ACN de que el incremento de la prórroga tácita en detrimento de la firma de un nuevo contrato conlleva una “precarización” del mercado. Esta situación beneficia a los propietarios, que continúan cobrando la renta sin tener que hacer un contrato nuevo. Además, los datos del Centro de Datos y Estudios Inmobiliarios del organismo también muestran que el porcentaje de contratos que finalizan por voluntad del arrendatario se está reduciendo y que la duración de los arrendamientos se está alargando porque las personas que alquilan “no se atreven a marcharse”. El 60% de los contratos que gestionan finalizan antes de que acabe el período de vigencia en 2025. Del 40% restante, la tendencia es dejar que pase el período de prórroga, no hacer contrato nuevo y renovar anual o mensualmente, siempre que el arrendatario pague. “Se ha disparado la precariedad del arrendatario porque el propietario no tiene ningún incentivo para hacer un contrato nuevo”, ha dicho a la ACN el administrador de fincas miembro del COAFBL, Joan Raldiris. Raldiris atribuye esta situación a la “inseguridad jurídica que tiene el propietario” a raíz de las recientes normativas que limitan el alquiler. “Hay muchos arrendatarios que están pagando mes a mes porque el propietario no los quiere echar, pero no quiere hacer contrato nuevo. Por lo tanto, hemos precarizado al arrendatario, que es a quien queríamos proteger con las legislaciones que hemos hecho”, ha declarado. Este tipo de renovaciones automáticas, que buscan evitar hacer un contrato nuevo y que el arrendatario se declare vulnerable, se detecta sobre todo a partir de la regulación estatal del alquiler de vivienda aprobada en 2023, que permitió la contención de rentas en zonas tensionadas de Cataluña. Por otro lado, los administradores de fincas han denunciado que hay una “fuga” de propietarios del mercado de alquiler, muy evidente en el caso de los grandes tenedores y que se observa como una tendencia al alza entre los pequeños arrendadores. “El propietario que tiene 1 o 2 pisos que ponía para alquilar tranquilamente se está planteando si quiere alquilar y los está vendiendo. Esto está drenando la vivienda de alquiler”, ha dicho Raldiris, que asegura que este hecho agrava la accesibilidad al alquiler en plena emergencia habitacional. El stock de vivienda de alquiler en Barcelona sigue creciendo, pero el incremento es la mitad del experimentado en años anteriores, de 1.000 pisos por mes. “Se hacen la mitad de los contratos nuevos y, además, ha desaparecido prácticamente la oferta en los portales inmobiliarios. Muchos administradores de fincas tenemos una lista de personas interesadas y hacemos los nuevos contratos según esta lista”, ha explicado. De la misma manera, los administradores de fincas denuncian que la actividad de alquiler de las viviendas con fianzas depositadas en el Colegio de Administradores de Fincas ha caído a mínimos, con 6.500 operaciones en 2025, la mitad de las 12.000 de 2020. “El mercado irá a peor porque estamos legislando de manera que en ningún caso incentiva que haya más producto de alquiler, no estamos incentivando que haya más alquiler para dar respuesta a la demografía que presiona. Ninguna de las normativas que estamos haciendo hace que el sector privado ponga más alquiler en el mercado. La administración se está quedando como la única que quiere hacer 50.000 pisos y con eso no arreglamos nada”, ha declarado. Otra de las tendencias que han detectado los gestores de fincas es que los propietarios cada vez eligen arrendatarios que tienen unos ingresos más altos, lo que está expulsando del mercado de alquiler a las personas con rentas más bajas. En este sentido, la tasa de esfuerzo para hacer frente a la vivienda se ha reducido del 30-40% de los ingresos al 20-30%. “A priori puede parecer una buena noticia, pero no lo es porque implica que estamos expulsando a los que más necesidad tienen, ya que el propietario ve que si hay un impago la administración no ayudará y tendrá que asumir solo esta carga”, ha explicado. Puedes leer la noticia completa a Els contractes de lloguer de pisos que es van allargant tàcitament passen del 6% al 29% en una dècada.

Normativa y Legislación, Prensa

Los contratos de alquiler de pisos que se van prolongando tácitamente pasan del 6% al 29% en una década.

Barcelona, 18 de marzo del 2026   Los administradores de fincas advierten de la “precarización” de los arrendamientos y de la “fuga” de los propietarios. Los administradores de fincas alertan que cada vez hay más contratos de alquiler que se prolongan automáticamente una vez vencida la vigencia inicial del arrendamiento de 5 años y también la prórroga de 3 años, renovándose en algunos casos mes a mes. Esta situación ya afecta al 29% de los 20.000 pisos que gestiona el Colegio de Administradores de Fincas de Barcelona y Lleida (COAFBL), 23 puntos más que en 2015, cuando representaban el 6% del total. Los gestores han avisado a la ACN de que el incremento de la prórroga tácita en detrimento de la firma de un nuevo contrato conlleva una “precarización” del mercado. Esta situación beneficia a los propietarios, que continúan cobrando la renta sin tener que hacer un contrato nuevo. Además, los datos del Centro de Datos y Estudios Inmobiliarios del organismo también muestran que el porcentaje de contratos que finalizan por voluntad del arrendatario se está reduciendo y que la duración de los arrendamientos se está alargando porque las personas que alquilan “no se atreven a marcharse”. El 60% de los contratos que gestionan finalizan antes de que acabe el período de vigencia en 2025. Del 40% restante, la tendencia es dejar que pase el período de prórroga, no hacer contrato nuevo y renovar anual o mensualmente, siempre que el arrendatario pague. “Se ha disparado la precariedad del arrendatario porque el propietario no tiene ningún incentivo para hacer un contrato nuevo”, ha dicho a la ACN el administrador de fincas miembro del COAFBL, Joan Raldiris. Raldiris atribuye esta situación a la “inseguridad jurídica que tiene el propietario” a raíz de las recientes normativas que limitan el alquiler. “Hay muchos arrendatarios que están pagando mes a mes porque el propietario no los quiere echar, pero no quiere hacer contrato nuevo. Por lo tanto, hemos precarizado al arrendatario, que es a quien queríamos proteger con las legislaciones que hemos hecho”, ha declarado. Este tipo de renovaciones automáticas, que buscan evitar hacer un contrato nuevo y que el arrendatario se declare vulnerable, se detecta sobre todo a partir de la regulación estatal del alquiler de vivienda aprobada en 2023, que permitió la contención de rentas en zonas tensionadas de Cataluña. Por otro lado, los administradores de fincas han denunciado que hay una “fuga” de propietarios del mercado de alquiler, muy evidente en el caso de los grandes tenedores y que se observa como una tendencia al alza entre los pequeños arrendadores. “El propietario que tiene 1 o 2 pisos que ponía para alquilar tranquilamente se está planteando si quiere alquilar y los está vendiendo. Esto está drenando la vivienda de alquiler”, ha dicho Raldiris, que asegura que este hecho agrava la accesibilidad al alquiler en plena emergencia habitacional. El stock de vivienda de alquiler en Barcelona sigue creciendo, pero el incremento es la mitad del experimentado en años anteriores, de 1.000 pisos por mes. “Se hacen la mitad de los contratos nuevos y, además, ha desaparecido prácticamente la oferta en los portales inmobiliarios. Muchos administradores de fincas tenemos una lista de personas interesadas y hacemos los nuevos contratos según esta lista”, ha explicado. De la misma manera, los administradores de fincas denuncian que la actividad de alquiler de las viviendas con fianzas depositadas en el Colegio de Administradores de Fincas ha caído a mínimos, con 6.500 operaciones en 2025, la mitad de las 12.000 de 2020. “El mercado irá a peor porque estamos legislando de manera que en ningún caso incentiva que haya más producto de alquiler, no estamos incentivando que haya más alquiler para dar respuesta a la demografía que presiona. Ninguna de las normativas que estamos haciendo hace que el sector privado ponga más alquiler en el mercado. La administración se está quedando como la única que quiere hacer 50.000 pisos y con eso no arreglamos nada”, ha declarado. Otra de las tendencias que han detectado los gestores de fincas es que los propietarios cada vez eligen arrendatarios que tienen unos ingresos más altos, lo que está expulsando del mercado de alquiler a las personas con rentas más bajas. En este sentido, la tasa de esfuerzo para hacer frente a la vivienda se ha reducido del 30-40% de los ingresos al 20-30%. “A priori puede parecer una buena noticia, pero no lo es porque implica que estamos expulsando a los que más necesidad tienen, ya que el propietario ve que si hay un impago la administración no ayudará y tendrá que asumir solo esta carga”, ha explicado. Puedes leer la noticia completa a Els contractes de lloguer de pisos que es van allargant tàcitament passen del 6% al 29% en una dècada.

Normativa y Legislación, Prensa

El CAFBL pide «seguridad jurídica» y dar voz a administradores de fincas en políticas de vivienda

Barcelona, 18 de marzo del 2026 El Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona i Lleida (CAFBL) celebró este martes el acto institucional de inicio del 90 aniversario de la profesión de administradores de fincas, donde puso de manifiesto la falta de «seguridad jurídica» que sufren los propietarios y la necesidad de que la voz de los administradores sea tenida en cuenta en la elaboración de políticas de vivienda. El acto, al que acudió el conseller de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat, Ramon Espadaler, contó con una mesa redonda sobre el pasado, presente y futuro de la profesión, en la que participaron el presidente del CAFBL, Lorenzo Viñas, y los expresidentes de la entidad Josep Gual, Enrique Vendrell y Anabel Miró, ha informado el Col·legi en un comunicado este miércoles. Durante el acto Viñas agradeció el esfuerzo de las juntas anteriores y reivindicó el papel del colegio como «institución de referencia en el ámbito de la vivienda» y pieza clave en la gestión de comunidades de propietarios y inquilinos en Barcelona y Lleida. Además, destacó la «función social» de los administradores de fincas en ámbitos como la convivencia vecinal, la rehabilitación, el mantenimiento de los edificios y el impulso de la sostenibilidad en el parque residencial. CONTRATOS DE ALQUILER Durante la jornada también se presentaron datos y contenidos elaborados por el Centre de Dades i Estudis Immobiliaris (CDEI) del propio Col·legi, que muestran que el 60% de contratos de alquiler finalizan antes de su vencimiento y, de estos, el 90% lo hace a decisión del inquilino. Por otro lado, los contratos que sí llegan a su vencimiento, así como de sus prórrogas, el 29% se continúan renovando automáticamente mes a mes, algo que, apuntan, provoca que aumente la precarización del inquilino, puesto que el propietario puede reclamar la posesión de la vivienda en cualquier momento. La entidad subraya que estos datos evidencian que las personas con más poder adquisitivo «salen beneficiadas» porque pueden acceder a viviendas iguales o mejores de las que ya tienen, mientras que las personas con menos recursos tienen más dificultades para encontrar un nuevo alquiler. Además, señalan que el marco normativo contribuye a la «criminalización de la propiedad privada», por lo que abogan por un marco legal que proteja el derecho a la vivienda sin debilitar la seguridad jurídica ni desincentivar la oferta de alquiler. Puedes leer la noticia completa en El CAFBL pide «seguridad jurídica» y dar voz a administradores de fincas en políticas de vivienda.

Normativa y Legislación, Prensa

El CAFBL reclama seguridad jurídica y voz de administradores para estabilizar el mercado de alquiler en Catalunya

Barcelona, 18 de marzo del 2026 El derecho a la propiedad y la estabilidad del mercado de alquiler se convierten en ejes centrales del debate que impulsa el Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona i Lleida (CAFBL) con motivo del inicio de su 90 aniversario. La entidad enfatiza la necesidad de un marco normativo sólido que permita a propietarios, inquilinos y profesionales del sector interactuar con seguridad jurídica, al mismo tiempo que promueve la sostenibilidad y la calidad en la gestión de viviendas en Catalunya. Una profesión con impacto social El acto institucional reunió a autoridades, miembros actuales y expresidentes del CAFBL, incluyendo a Lorenzo Viñas, Josep Gual, Enrique Vendrell y Anabel Miró, y contó con la participación del conseller de Justicia y Calidad Democrática de la Generalitat, Ramon Espadaler. Viñas subraya que «el colegio es una institución de referencia en el ámbito de la vivienda y una pieza clave en la gestión de comunidades de propietarios e inquilinos en Barcelona y Lleida». Además, resalta la función social de los administradores de fincas en la convivencia vecinal, la rehabilitación de edificios y la promoción de la sostenibilidad del parque residencial.   Datos sobre contratos de alquiler Durante la jornada, el Centre de Dades i Estudis Immobiliaris (CDEI) presentó estadísticas que muestran que el 60% de los contratos de alquiler finalizan antes de su vencimiento, y de estos, el 90% lo hace a decisión del inquilino. Por su parte, los contratos que llegan a su término, incluyendo prórrogas, presentan un 29% de renovaciones automáticas mes a mes, situación que puede generar precariedad para los arrendatarios, ya que el propietario mantiene la posibilidad de reclamar la posesión en cualquier momento. El CAFBL advierte que este escenario favorece a personas con mayor capacidad económica, mientras que quienes cuentan con menos recursos enfrentan mayores dificultades para acceder a nuevas viviendas, generando desigualdad en el acceso al alquiler.   Seguridad jurídica y participación en políticas de vivienda La entidad insiste en que el marco normativo actual contribuye a la «criminalización de la propiedad privada». Por ello, reclaman un marco legal que proteja los derechos de los propietarios y al mismo tiempo asegure la estabilidad del mercado de alquiler. Además, abogan por que la voz de los administradores de fincas sea tenida en cuenta en la elaboración de políticas habitacionales, combinando perspectiva técnica, social y económica. Con este enfoque, el CAFBL busca consolidar un modelo de gestión de viviendas que promueva tanto la seguridad jurídica como la sostenibilidad y equidad en el acceso a la vivienda, garantizando que los profesionales del sector tengan un papel activo en las decisiones que afectan al mercado residencial. Puedes leer la noticia completa en El CAFBL reclama seguridad jurídica y voz de administradores para estabilizar el mercado de alquiler en Catalunya.

Normativa y Legislación, Prensa

Las rentas altas están copando los pisos de alquiler en Catalunya, alerta el sector

Barcelona, 18 de marzo del 2026 El tope al precio de los alquileres que rige en prácticamente toda Catalunya desde hace ya dos años está provocando efectos indeseados muy alejados del objetivo inicial de la regulación, alertan tanto agentes colegiados de la propiedad (API), como administradores de fincas y economistas. Entre ellos, destacan la capitalización del mercado por parte de los hogares con mayor poder adquisitivo. Por contra, jóvenes y rentas bajas continúan sufriendo graves problemas para encontrar piso de alquiler a causa de la escasez de oferta. “Las personas con mayores ingresos son las más beneficiados por el tope de rentas”, señaló este miércoles Guifré Homedes, vicepresidente del Colegio de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria y director general de Amat Immobiliaris durante un acto sobre la evolución del mercado de la vivienda en Barcelona. La demanda de alquiler sigue superando ampliamente la oferta, añadió, de modo que los propietarios disponen de largas listas de candidatos donde elegir. “Y escogen solvencia, los inquilinos con mejores ingresos”, prosiguió Homedes. El mismo análisis realizaron desde el Col·legi d’Administradors de Finques de Barcelona i Lleida (CAFBL) durante unas jornadas para celebrar los 90 maños de la profesión. Según sus datos, se ha producido una bajada de la tasa de esfuerzo de los inquilinos para pagar el alquiler porque el mercado está copado por las personas con salarios más altos. Jóvenes y rentas bajas, sin apenas opciones Si en el 2021 los hogares que vivían de alquiler destinaban entre 30% y el 40% de sus ingresos a pagar rentas y suministros, ahora la tasa de esfuerzo ha disminuido a entre el 20% y el 30%, cifras que coinciden con las recogidas por Eurostat. En una dirección parecida apunta el catedrático de la UPF José García Montalvo en su reciente estudio La vivienda en España: diagnóstico y propuestas desde una perspectiva internacional. “Los potenciales inquilinos con pocos recursos no encuentran viviendas para alquilar y son expulsados del mercado”, apunta. El trabajo subraya que, según diversas estimaciones, hay una media de 300 solicitudes por cada piso de alquiler que sale al mercado. “Esto significa que, con esta longitud de colas, el propietario se muestra muy exigente en cuanto a la selección del inquilino, evitando los grupos con menos capacidad económica o que pudieran ser declarados vulnerables”, explica. En paralelo, la ratio de la renta familiar media de las familias inquilinas frente a la renta familiar media del conjunto de la población está aumentando en Catalunya, mientras que en el resto de España disminuye. Esta evolución –continúa el trabajo de García Montalvo– indicaría efectivamente que los inquilinos con más renta disponible están desplazando a los inquilinos con menos capacidad económica. Desde el sector inmobiliario también alertan que el parque de alquiler crece muy lentamente. El incremento del stock de este tipo de vivienda es la mitad de lo experimentado en años anteriores, de mil pisos por mes, según datos del Incasòl analizados por los administradores de fincas. Tanto el Govern como desde el Sindicat de Llogatres defienden que este freno se debe a la mayor duración de los contratos. En cualquier caso, la oferta de alquiler sigue escaseando. Sector inmobiliario y economistas matizan asimismo que los precios de los alquileres estén frenando. Los últimos datos aportados por la Generalitat indican que los alquileres han aumentado solo un 0,8% desde la entrada en vigor de la regulación, por debajo de la inflación general. Ahora bien, el precio del metro cuadrado ha aumentado más de un 3%. “La oferta de pisos de alquiler se está polarizando”, concluyó Guifré Homedes. Puedes leer la noticia completa en Las rentas altas están copando los pisos de alquiler en Catalunya, alerta el sector.

Scroll al inicio